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Almendras con cáscara o sin cáscara: cuál comprar y por qué

Enviado por Equipo Punkarra el

En el súper casi siempre encuentras la almendra ya pelada, a veces tostada y salada. Pero la almendra con cáscara tiene ventajas que merece la pena conocer antes de decidir. Te las contamos sin rodeos, aunque ya imaginarás de qué lado estamos.

Cuánto duran

Aquí no hay color. La cáscara es un envase natural que protege la almendra del aire, la luz y la humedad. Una almendra con cáscara bien guardada aguanta perfectamente un año. La pelada, en cuanto abres la bolsa, empieza a oxidarse y en pocas semanas puede coger ese gusto rancio que todos conocemos.

Sabor y textura

Al partirla justo antes de comerla, la almendra conserva todo su aceite y su punto dulce. La almendra pelada industrialmente suele pasar por procesos de escaldado, tostado o salado que cambian su sabor.

El precio real por kilo

Ojo con comparar precios a lo loco. De 1 kg de almendra con cáscara salen unos 300 gramos de almendra pelada. Así que, para comparar, multiplica el precio por kilo con cáscara por algo más de tres. Aun así, la almendra de secano con cáscara directa del productor suele salir a mejor precio que una almendra pelada de calidad equivalente.

¿Cuál comprar?

  • Para picar y para guardar en casa: con cáscara, sin duda. Dura más, sabe mejor y comes más despacio.
  • Para repostería en grandes cantidades: la pelada te ahorra trabajo, aunque si tienes tiempo (o ayudantes), partir un saco de almendra con cáscara es otro nivel.
  • Para regalar: con cáscara. Es más bonita, más auténtica y aguanta lo que haga falta.

Si te hemos convencido, elige tu bolsa de almendras con cáscara. Y para partirlas sin destrozarlas, lee cómo partir almendras con cáscara.

Cómo conservar las almendras con cáscara para que duren todo el año

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Una de las grandes ventajas de comprar almendras con cáscara es que se conservan muchísimo mejor que la almendra pelada. La cáscara las protege de la luz, de la humedad y del oxígeno, que son los tres enemigos del fruto seco.

Dónde guardarlas

Busca un lugar fresco, seco y oscuro: una despensa o un armario lejos del horno y de la nevera. Lo ideal es mantenerlas por debajo de 20 °C.

  • Usa tarros de cristal o bolsas de tela; evita el plástico cerrado si hay humedad.
  • No las mezcles con alimentos de olor fuerte: la almendra absorbe aromas.
  • Rompe solo las que vayas a comer en el momento.

¿Cuánto duran?

Bien guardadas, las almendras con cáscara aguantan hasta 12 meses en perfecto estado. Si compras nuestro saco de 5 kg, tienes almendra para todo el año sin perder calidad.

Cómo saber si siguen buenas

Parte una y pruébala: debe ser crujiente y de sabor dulce. Si notas un gusto amargo o rancio, es momento de reponer.

Variedades de almendra: Marcona, Largueta y Comuna, ¿cuál elegir?

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En España se cultivan decenas de variedades de almendra, pero en el secano mediterráneo hay tres que son de la casa: Marcona, Largueta y Comuna. Son las que tenemos en nuestros bancales de Cabanes y las que encontrarás en nuestras bolsas.

Marcona: la reina redonda

Almendra corta, redondeada y gruesa, con una cáscara muy dura. Es muy aceitosa y tiene un sabor dulce e intenso. Es la favorita para turrones, para freír o tostar y para comer tal cual. Su cáscara dura hace que se conserve especialmente bien.

Largueta: la elegante

Alargada, plana y con la piel algo más rugosa. Tiene un sabor más suave y una textura firme. Es muy apreciada para tostar, garrapiñar y en repostería fina, porque queda muy bonita entera.

Comuna: la de toda la vida

Con “comuna” se conoce a la almendra de árboles tradicionales que no pertenecen a una variedad selecta. Cada árbol es un poco distinto: hay almendras más grandes y más pequeñas, más dulces y más intensas. Es la almendra de los bancales viejos, y para muchos, la que más sabe a infancia.

¿Cuál elegir?

  • Para picar: cualquiera. La mezcla es lo más divertido.
  • Para turrón y frita: Marcona.
  • Para tostar enteras o garrapiñadas: Largueta.

Nosotros vendemos la almendra mezclada, tal y como sale del campo. Si quieres probar las tres, elige tu bolsa. Y si te preguntas por qué la de secano sabe distinta, te lo contamos en así es la cosecha de la almendra de secano.

¿Cuántas almendras al día? Raciones y beneficios

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La almendra es uno de los frutos secos más nutritivos que existen, pero también uno de los más calóricos. ¿Cuál es la medida? Spoiler: un puñado.

La ración recomendada

La mayoría de guías de alimentación hablan de unos 25–30 gramos al día de frutos secos, lo que equivale a unas 20 almendras, o lo que cabe en la palma de la mano. Es una cantidad que aporta muchos nutrientes sin disparar las calorías.

Qué aportan

  • Grasas saludables: sobre todo monoinsaturadas, las mismas que el aceite de oliva.
  • Proteína vegetal: alrededor de 21 g por cada 100 g.
  • Fibra: unos 12 g por cada 100 g, que ayuda a saciar.
  • Vitamina E, magnesio y calcio.

Esta información es divulgativa y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.

El truco de la cáscara

Con la almendra pelada es muy fácil pasarse: la bolsa se acaba sin darte cuenta. Con la almendra con cáscara pasa lo contrario: partir cada una te obliga a ir despacio, y 20 almendras dan para un buen rato de sobremesa.

Cómo tomarlas

  • A media mañana, en lugar de algo de máquina.
  • En el desayuno, troceadas sobre yogur o tostadas.
  • Tostadas con un poco de sal, como aperitivo: aquí tienes nuestra receta.

Una bolsa de 2 kg da para unas 600 g de almendra pelada: un mes de raciones para dos personas.

Cómo partir almendras con cáscara sin destrozarlas

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La almendra de secano, sobre todo la Marcona, tiene la cáscara dura. Eso es lo que la mantiene fresca tanto tiempo, pero también lo que hace que más de uno acabe con la almendra hecha migas. Estos son nuestros métodos.

1. Cascanueces de palanca

El clásico. Coloca la almendra de pie, con la punta hacia arriba, cerca del eje del cascanueces, y aprieta poco a poco hasta oír el crac. Si la pones tumbada, la fuerza se reparte mal y la almendra se rompe por dentro.

2. Martillo y piedra (o tabla)

El método de los bancales. Pon la almendra tumbada sobre una superficie dura, por la costura, y dale un golpe seco y corto con un martillo pequeño. Golpe firme pero sin rabia: no se trata de clavarla.

3. El truco de la abuela

Dos almendras en la mano, una contra otra, y apretar. La más débil se abre. No funciona con todas las variedades, pero con las de cáscara más blanda es la forma más rápida.

4. Para grandes cantidades

Si vas a partir un saco para repostería, merece la pena un cascanueces de tornillo o de mesa. Y, si puedes, monta una sobremesa: partir almendras en compañía es mucho más rápido.

¿Y la piel?

La piel marrón se come y tiene mucha fibra. Si la quieres quitar, escalda la almendra pelada un minuto en agua hirviendo, pásala a agua fría y la piel saldrá apretando con los dedos.

¿Aún no tienes almendras que partir? Elige tu bolsa. Y si dudas entre comprarlas con o sin cáscara, lee esta comparativa.

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