Una de las grandes ventajas de comprar almendras con cáscara es que se conservan muchísimo mejor que la almendra pelada. La cáscara las protege de la luz, de la humedad y del oxígeno, que son los tres enemigos del fruto seco.
Dónde guardarlas
Busca un lugar fresco, seco y oscuro: una despensa o un armario lejos del horno y de la nevera. Lo ideal es mantenerlas por debajo de 20 °C.
- Usa tarros de cristal o bolsas de tela; evita el plástico cerrado si hay humedad.
- No las mezcles con alimentos de olor fuerte: la almendra absorbe aromas.
- Rompe solo las que vayas a comer en el momento.
¿Cuánto duran?
Bien guardadas, las almendras con cáscara aguantan hasta 12 meses en perfecto estado. Si compras nuestro saco de 5 kg, tienes almendra para todo el año sin perder calidad.
Cómo saber si siguen buenas
Parte una y pruébala: debe ser crujiente y de sabor dulce. Si notas un gusto amargo o rancio, es momento de reponer.