Cómo partir almendras con cáscara sin destrozarlas

Cascanueces, martillo o el truco de la abuela: así se parten las almendras de cáscara dura sin hacerlas polvo.

Cascanueces partiendo una almendra con cáscara

La almendra de secano, sobre todo la Marcona, tiene la cáscara dura. Eso es lo que la mantiene fresca tanto tiempo, pero también lo que hace que más de uno acabe con la almendra hecha migas. Estos son nuestros métodos.

1. Cascanueces de palanca

El clásico. Coloca la almendra de pie, con la punta hacia arriba, cerca del eje del cascanueces, y aprieta poco a poco hasta oír el crac. Si la pones tumbada, la fuerza se reparte mal y la almendra se rompe por dentro.

2. Martillo y piedra (o tabla)

El método de los bancales. Pon la almendra tumbada sobre una superficie dura, por la costura, y dale un golpe seco y corto con un martillo pequeño. Golpe firme pero sin rabia: no se trata de clavarla.

3. El truco de la abuela

Dos almendras en la mano, una contra otra, y apretar. La más débil se abre. No funciona con todas las variedades, pero con las de cáscara más blanda es la forma más rápida.

4. Para grandes cantidades

Si vas a partir un saco para repostería, merece la pena un cascanueces de tornillo o de mesa. Y, si puedes, monta una sobremesa: partir almendras en compañía es mucho más rápido.

¿Y la piel?

La piel marrón se come y tiene mucha fibra. Si la quieres quitar, escalda la almendra pelada un minuto en agua hirviendo, pásala a agua fría y la piel saldrá apretando con los dedos.

¿Aún no tienes almendras que partir? Elige tu bolsa. Y si dudas entre comprarlas con o sin cáscara, lee esta comparativa.